
martes, 20 de diciembre de 2022
martes, 6 de diciembre de 2022
miércoles, 25 de mayo de 2022
El kihap o grito de guerra (Energía concentrada)
La palabra Kihap tiene como origen etimológico las raíces “Ki” (que significa espíritu o energía) y “hap” (que significa concentración), por lo cual lo definen como una contracción del diafragma que expulsa el aire retenido en los pulmones de manera violenta, lo cual se convierte en una liberación de energía que se relaciona con la consecución del silencio interno. La correcta ejecución del kihap se logra al emitir desde el punto de energía interna, que se encuentra en el vientre bajo, de acuerdo con algunos expertos debe ejecutarse de manera corta y seca similar a un estallido.
Algunos académicos
coinciden en que el kihap puede considerarse como una de las formas más
antiguas de psyching-up, es decir, de mentalización para ejecutar mejor un
movimiento, sobre todo aquellos que son explosivos. Está demostrado que para
ciertos deportes este tipo de técnicas de mentalización son de gran
utilidad, y funcionan como un estímulo cognitivo que mejora el desempeño
antes o después de la ejecución al incrementar el poder o la fuerza según sea
el caso. En el caso del kihap, se trata de un estímulo a través de la
vocalización, que es una técnica de mentalización, que también ha sido
estudiada en el campo deportivo con resultados positivos en atletas de algunas
disciplinas que demandan la canalización de altos niveles de energía.
Al realizar una forma, ya sea esta básica o avanzada el momento de emitir el kihap determinará el clímax de la misma, momento en el que se debe descargar toda la energía interna que poseemos para darle mayor énfasis a ese movimiento. La forma de expresar el grito dentro de algún combate determina la seguridad del practicante, muchas veces al emitir un kihap extremadamente fuerte paraliza momentáneamente al contrincante por unos segundos, tiempo suficiente para iniciar nuestro ataque, ya que psicológicamente el contrincante pierde un poco de su confianza en sí mismo. Además de que realizar el kihap nos deja en un estado conocido por los orientales de “no mente” es decir que deja la mente en blanco por un segundo aproximadamente que nos permite confrontar el miedo.
La relación movimiento grito existe tanto en nosotros los seres humanos como los animales de todas las especies. Como ejemplo de ello tenemos los movimientos sincronizados y el vuelo majestuoso del águila acompañada de su "chillido", que de alguna manera es un equivalente de nuestro kihap. De la misma forma vemos como un felino ruge al lanzarse sobre su presa. Si tomamos en cuenta los ejemplos de animales antes mencionados y además el hecho de que un niño recién nacido une de manera natural sus primeros movimientos con su estridente llanto, podemos concluir que la relación esfuerzo-grito es tal vez, lo más natural que poseemos y que por lo tanto, nos une más a la naturaleza misma.
Finalmente, el kihap es de vital importancia para llevar a cabo cualquier movimiento de TaeKwon-Do, pues, al gritar se imprime mayor fuerza al movimiento, ya sea una patada, un golpe, una defensa, un desplazamiento. La energía no es tanto fuerza bruta como podría pensarse sino un razonamiento convertido en fuerza inteligente; la razón y la acción deben ir juntas, como brújula que guía, y hélice que empuja hacía una mayor eficacia en los movimientos. Un movimiento escaso o falto de energía, es decir, cuando no se emite el grito o kihap, es decir sin energía, no coopera en nada consigo mismo, sino que duda y vuelve a equivocarse, por eso nunca adquiere la confianza en sí mismo ni la fe en los resultados de sus acciones, factor indispensable para acometer proezas difíciles.

